|
Texto de referencia:
"Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza." San Mateo 8:26
Una noche un hombre soñó que caminaba por la playa en compañía del Señor. Por su mente pasaban escenas de su vida y en cada escena veía sus huellas y las del Señor.
Cuando la última escena de su vida pasó ante él, miró a las huellas y se dio cuenta que, durante su vida, muchas veces vio sus huellas solamente; esto sucedió siempre y cuando se sentía solo y triste.
Perturbado por esto le preguntó al Señor:" Señor mío, cuando decidí seguirte tú me prometiste estar siempre a mi lado, pero he notado que cuando me encontraba agobiado por los pesares de la vida he visto un par de huellas solamente. ¿Por qué me abandonaste cuando más te necesitaba?"
Él le contestó: "Hijo mío, sabes que te quiero y que nunca te abandono. Durante tus angustias y sufrimientos, el único par de huellas que has visto fueron las mías porque yo te llevaba en mis brazos."
En la actualidad muchos hemos pasado y estamos pasando por situaciones difíciles de toda índole, situaciones que nos hacen sentir solos y desamparados.
Esas tormentas y tempestades nos presentan un panorama desalentador, oscuro e inseguro; y llegan a levantarse tanto que nos parece que no tendremos oportunidad ante ellas; pero te quiero decir algo, no importa si contra tu vida se levanta la más grande tempestad, si confías en el Señor, él te cargará en sus brazos y calmara la tempestad por ti.
En esta porción de la Biblia (Mateo 8:23-27) encontramos la escena de que los discípulos estaban en la barca junto con Jesús, cuando de repente se levantó una tempestad, la palabra presenta que Jesús estaba dormido aun con la tormenta que se había levantado, pero los discípulos se encontraban alertados, temerosos de lo que les podía acontecer.
Algunos de estos hombres eran pescadores, lo que nos hace suponer que anteriormente se habían enfrentado a casos como este, y el hecho de que tuviesen temor es que posiblemente nunca habían enfrentado algo de tan grande magnitud, así que la tormenta que se había levantado era algo que nunca habían experimentado.
Cuando nosotros estamos en dificultades o en problemas, los cuales parecen ser tan grandes que no saldremos de ellos o que nos hundirán sin remedio, reaccionamos de la misma manera; con temor a lo que nos puede acontecer, comenzamos a experimentar incertidumbre, y tratamos de resolver las cosas por nuestros propios medios.
Posiblemente tú estas en una situación agobiante, y te parece que estas solo y que Jesús no se interesa por tus problemas, que no escucha tus oraciones, pero recuerda siempre que Jesús prometió estar todos los días de tu vida contigo (Mateo 28:20), y que no importa el tamaño de los problemas, él puede librarte pues él es mas grande que cualquier problema o adversidad (Salmos 91:3), él esta muy interesado en lo que ocurre en tu vida (Salmos 40:17).
Aquellos discípulos se dieron cuenta de que estaban perdidos, pero buscaron socorro donde ellos sabían que solamente lo podrían encontrar, buscaron a Jesús (Mateo 8:25), ellos sabían que Jesús podría hacer algo por ellos, aun y cuando entre ellos había pescadores supuestamente experimentados, que ya habrían enfrentado ese tipo de problemas, no dudaron en buscar la ayuda del único que se las podría dar.
No importa cuanta experiencia tengas en cuanto a los problemas que enfrentas actualmente, lo mejor es buscar al maestro, al único que te puede socorrer, tus habilidades no son nada comparadas con su poder.
Recuerda que él tiene cuidado de ti (1 Pedro 5:7) y esta listo a socorrerte (Salmos 121:2; Hebreos 4:16).
Cuando tú comiences a confiar en el Señor, cuando empieces a descansar en él experimentaras una gran paz, una paz verdadera y duradera, sin limites, debes de confiar plenamente en lo que tu Dios puede hacer, él te ama y es capaz de remover cielo y tierra por ti, sabes esto es cierto, pues si fue capaz de dar a su hijo por ti, como no moverá lo que sea necesario con tal de que tu estés en paz, pero para que esto se haga efectivo debes creer, pues todo lo que somos y tenemos es por fe y no por vista, no permitas que la oscuridad de las tormentas eviten que veas a tu Señor, porque en medio de las oscuridad la luz de Cristo brillará por ti, y te alumbrara.
Cristo les demostró quien era y lo que podía hacer, Dios tiene algo especial para ti, debes creer que él lo hará (Marcos 9:23), el Dios omnipotente esta contigo y te sorprenderás de lo que Dios tiene para ti.
Por muy grande que parezca la tempestad que este azotando tu vida, se volverá insignificante delante del poder de Dios.
Si hasta ahora tus problemas te han desesperado y no te dejan dormir, es tiempo de empezar a descansar en Jesucristo.
Él tiene una paz incomparable para ti y quiere dártela en este mismo momento.
Confía en Dios pues no te ha rescatado de la condenación para que seas un derrotado, sino para que seas un victorioso, para que disfrutes los beneficios de la victoria que obtuvo en la cruz del calvario.
|